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Sobre la red telefónica, hoy en día, se ofrece no sólo el servicio de
telefonía básica, sino toda una extensa gama de nuevos y variados servicios
que son de utilidad para una gran mayoría de sus usuarios residenciales y de
negocios y que, al mismo tiempo, reportan importantes beneficios a los
operadores, tanto por el propio costo del servicio como por el incremento en el
número de llamadas y el tráfico que genera su utilización. Ello es posible
gracias a la incorporación de aplicaciones informáticas sobre nodos conectados
a la infraestructura de conmutación telefónica, que viene a configurar lo que
se denomina Red Inteligente o IN (Intelligent Network), aunque más apropiado
sería emplear el término de inteligencia en la red o network intelligence.
Contemplamos pues la aparición de una serie de servicios de
telecomunicaciones que tratan de satisfacer la creciente demanda de los usuarios
-servicios a precios razonables, fáciles de utilizar, escalables,
personalizados y disponibles en cualquier lugar- así como de suministrar
soluciones viables para las nuevas necesidades que el mercado, presumiblemente,
va a presentar a corto plazo. Este fenómeno se ve enormemente favorecido, e
incluso impulsado, por la tendencia liberizadora internacional que trata de
dotar a entidades y empresas de una mayor competitividad, poniendo a su alcance
todos los medios disponibles para lograr una mejor y más rápida comunicación.
Como consecuencia de todo ello aparece el concepto de "Red
Inteligente", plataforma basada
en la interconexión de nodos en donde residen aplicaciones informáticas,
centrales de conmutación y sistemas de bases de datos en tiempo real, enlazados
mediante avanzados sistemas de señalización, para proveer la nueva generación
de servicios. Entre los diversos factores que han influido en su aparición
podemos citar los siguientes:
* Necesidad de nuevos y mejores servicios: Servicios 900 de información y
negocios, número personal, cobro revertido, conservación del número
(portabilidad del servicio, geográfica y de operador), centros de atención de
llamadas, redes privadas virtuales, etc.
* Apertura de la red:
Capacidad de soportar servicios de valor añadido en régimen de competencia,
en el que varios operadores coexisten.
* Servicios en evolución: Rápida introducción (Time To Market) de
servicios y su modificación para satisfacer las necesidades del mercado en cada
momento y adaptarse al corto ciclo de vida de los servicios actuales.
* Oferta de servicios de valor añadido: Complementan la conectividad básica
para los nuevos operadores y les permite distinguirse de sus competidores en un
mercado liberalizado.
En definitiva, la Red Inteligente es una arquitectura de red que permite
alcanzar los puntos anteriormente comentados, evolucionando en todas
y cada una de las áreas que la constituyen: acceso, sistemas de conmutación,
control y señalización. Todo lo anterior implica la necesidad de disponer de
centros de control y gestión para obtener el máximo rendimiento y
disponibilidad, realizando la adecuada administración de la misma. La Red
Inteligente permite, además, la integración de la red telefónica fija con las
distintas redes móviles o con Internet, personalizando los servicios en
función del perfil del usuario.
Concepto de red inteligente
La Red Telefónica Básica
(RTB), en un principio diseñada sola y exclusivamente para la interconexión de
diversos usuarios que querían establecer una comunicación vocal, está
experimentando una evolución tal que le permite el soporte de otro tipo de
servicios, como por ejemplo es la transmisión de datos, videoconferencia o la
conexión a Internet; dentro de esta evolución podemos considerar como el paso
siguiente al establecimiento de la Red Digital de Servicios Integrados (RDSI)
una red que integre todos los servicios, con independencia de la velocidad de
transmisión requerida, y es aquí, en este punto, donde cabe hablar del
concepto de Red Inteligente (RI), no como una nueva red, adicional a las ya
existentes, sino como una evolución de las mismas, introduciendo una nueva
arquitectura de red, en la que a los nodos de conmutación -de circuitos o
paquetes- ya existentes, se incorporan otros nuevos, interconectados entre sí
mediante potentes medios de señalización, y especializados en la realización
de determinadas funciones, diferentes a las propias y ya clásicas de
telefonía.
Con la introducción de estos nuevos elementos en la RTB, las nuevas
técnicas de conmutación y transmisión, así como con la implantación de la
señalización por canal común CCITT nº 7, se hace posible
configurar esta nueva arquitectura de red, capaz de soportar los nuevos
"Servicios de Inteligencia de Red".
Así, surgen en el año 1992 los primeros estándares de Red Inteligente,
contemplados en la serie de recomendaciones Q.1200 del CCITT (ahora UIT-T), que
especifican la arquitectura hardware y software que permite la llamada a
procedimientos especiales durante el proceso de establecimiento de la llamada,
tanto en la central de conmutación como en la red, que pueden, a su vez,
controlar la conmutación y otros recursos en la red para realizar un
encaminamiento inteligente, gestión de los terminales, facturación, etcétera.
En la red inteligente, al contrario de lo que sucede en la RTB, los datos de
todos los clientes se encuentran en ciertos nodos de la misma, accesibles desde
el resto mediante determinados protocolos de comunicación; así, en las
comunicaciones que se cursan intervienen diferentes nodos, estratégicamente
distribuidos por la red, y especializados en la realización de ciertas
funciones, que dialogan entre sí durante la fase de establecimiento de la
comunicación, posibilitando de este modo la prestación de los distintos
servicios requeridos por los usuarios.
La Red Inteligente es en definitiva un concepto que, mediante la
centralización de determinadas funciones de control y proceso sirve para
prestar servicios que requieren el manejo eficiente de un considerable volumen
de datos. Esta red ha sido posible gracias a la confluencia de la tecnología de
conmutación digital con los nuevos sistemas de señalización, que permiten el
intercambio de información entre todos los puntos de la red en una forma
rápida y en grandes volúmenes, junto con las tecnologías de la información y
las modernas técnicas de manejo de bases de datos. La operación de los
servicios la realiza conjuntamente el operador de la red con el usuario, que
puede elegir y personalizar aquél que sea de su interés, obteniendo
información estadística sobre el mismo, que puede utilizar en su propio
beneficio.
Los servicios que se ofrecen
Una característica de la Red Inteligente es que su arquitectura es
independiente del servicio, proporcionando una plataforma que puede soportar
cualquier servicio orientado a la red, por lo que ni éstos ni su número, que
puede considerarse ilimitado, están completamente definidos. Su utilización
permite obtener una amplia y variada gama de servicios de valor añadido sobre
el de conectividad básica, todos ellos ofrecidos sobre cualquier red de
transporte, fija o móvil y de banda estrecha o de banda ancha. Entre ellos
tenemos, agrupados por categorías, los siguientes:
Servicios de encaminamiento y de traducción de número. Éstos han sido
unos de los primeros en ser definidos e implantados y están en continua
evolución, incorporando más facilidades avanzadas para que las llamadas puedan
tratarse de manera personalizada por cada usuario. Un ejemplo de tales
servicios, útiles para el usuario doméstico, es el de desvío de llamada en
caso de desplazamiento de un lugar a otro, y el de número personal en el que
cada usuario dispone de un único número, y la red se encarga de dirigir las
llamadas a él al punto en donde se ha definido la localización del mismo; y
otro, útil para el usuario de negocios, es el de número único con el que cada
llamada se encamina hacia la oficina más cercana al lugar de origen de la
llamada.
Otros servicios no menos importantes, dentro de esta categoría, son los de
llamada en espera, que nos avisa en caso de ocupado de que alguien nos llama,
rellamada automática, conferencia múltiple, marcación abreviada, llamada de
aviso, etc.
Servicios de tarificación especial. Éstos han sido creados para poder
repartir el costo de la llamada entre el que la origina y el que la recibe,
permitiendo, además, que este último cargue un costo adicional por el servicio
que proporciona. Se conoce como servicio de números 800, cada uno con un
criterio de tarificación distinto de los otros (800 o de cobro revertido
automático; 810 de cobro compartido entre el llamante y el llamado; 600 y
609 cuyo costo lo asume el llamante con un recargo adicional que se reparten el
operador y el prestatario del servicio; y 610 para
internet) y que se suele emplear para la atención masiva de llamadas.
Dentro de esta familia se pueden incluir
los de pago con tarjeta (virtual), que permiten a cualquier usuario que disponga
de ella utilizar el teléfono desde cualquier lugar sin necesidad de disponer de
dinero o de una tarjeta de prepago, cargándose a su cuenta el importe de las
llamadas que haya
realizado.
Servicios de redes privadas virtuales.
Pensados para la comunidad de negocios, incluye la posibilidad de crear una RPV
nacional o internacional, con un plan de numeración privado, crear grupos
cerrados de usuarios, facilidades de filtrado, etc., sin necesidad de tener que
contratar medios y equipos de transmisión y/o conmutación específicos. Otro
es el de Centrex extendido, un tipo de servicio que facilita que líneas
pertenecientes a diferentes centrales públicas de conmutación figuren dentro
del mismo grupo Centrex y dispongan de las mismas prestaciones.
Servicios orientados al operador.
Es una nueva modalidad que facilita la mejor operación de la red al operador,
en un entorno en el que compiten varios y se obliga, por ejemplo, a ofrecer la
portabilidad del número, es decir que un usuario mantenga el mismo número
telefónico cuando decide cambiar de uno a otro porque le ofrece un mejor
servicio o unas tarifas más económicas, o cambia de lugar de residencia y se
tiene que conectar a otra central del operador con el que tiene contratado el
servicio. Son necesarios cuando por razones de legislación o de negocio se
necesita mantener la compatibilidad con otras redes.
La utilización de la Red Inteligente permite desplegar o cambiar
rápidamente y de manera centralizada cualquier nuevo servicio en la red
telefónica, lo que de otra forma es bastante complicado y costoso. Es por tanto
una opción que todos los operadores contemplan tener en sus planes
estratégicos y que la normalización de servicios hace que, aunque con ciertas
dificultades y, en algún caso adaptaciones, los desarrollos de un país sean
trasladables a otros. Estados Unidos fue el pionero en establecer los servicios
de inteligencia de red y el modelo desarrollado dentro de AT&T, ahora
Lucent, y por Bellcore en 1984 es uno de los que más éxito comercial tiene a
nivel mundial. Sin embargo, el concepto de Red Inteligente, tal y como
actualmente se entiende, se basa en el principio de ejecución de una serie de
pequeños módulos software (SIB),
introducido inicialmente por Ericsson.
La Red Inteligente es un eslabón imprescindible para el despliegue de las
redes móviles GSM, en donde la función de roaming (localización y seguimiento
del usuario) y handover (traspaso entre células), así como la identificación
y autentificación de los usuarios mediante su PIN y SIM necesitan de la
interacción en tiempo real con potentes bases de datos en donde se contiene la
información de cada usuario y el perfil de servicios que tiene asignado. Por
otra parte, la evolución hacia una red universal de telecomunicaciones
personales (UPT) y la convergencia fijo-móvil no sería posible, ya que
requiere hacer uso de muchos de los servicios que sólo la Red Inteligente puede
ofrecer.
Arquitectura de la red inteligente
La Red Inteligente basa su "inteligencia" en la adición de nodos
de proceso, programables por software, asociados a los nodos de conmutación
existentes; su arquitectura es modular y consta de una serie de bloques que se
ocupan de la conmutación, proceso, gestión y despliegue del servicio, según
se aprecia en la figura.
En lugar de que la lógica del servicio, los servicios y su provisión se
encuentren localizados en cada uno de los nodos de conmutación, con la
tecnología de Red Inteligente, éstos se encuentran centralizados en los
denominados SCP, con lo cual si se necesita actualizar un servicio basta con
hacerlo en el software del SCP y no hay necesidad de hacerlo en todas y cada una
de las centrales de la red telefónica.
En cada uno de los elementos de la red mencionados a continuación se
encuentran las funciones asociadas al mismo, que reciben nombres equivalentes,
sustituyendo la P (Point) por la F (Function).
* SSP (Service Switching Point). Localizado
en la propia central telefónica, se encarga de enviar las llamadas a la RI para
realizar el encaminamiento y obtener información del proceso de llamada,
mediante el sistema de señalización CCITT nº 7 (CCS7). Es el encargado en
primer lugar de detectar y arrancar la ejecución de los diferentes servicios
suministrados por la Red Inteligente y, en segundo lugar, de efectuar la
conmutación y el manejo de los mismos, actuando como punto de interconexión
con la RTB. Su número
depende de la cantidad de servicios prestados.
* STP (Service Transfer Point). Es un nodo de conmutación de paquetes
especializado en el transporte de mensajes de señalización CCS7 (Common
Channel Signalling System # 7) entre nodos de la red.
* SCP (Service Control Point).
Es el nodo de la red que facilita el acceso a la base de datos y la lógica de
proceso necesaria para responder a las llamadas generadas por el SSP,
encargándose del tratamiento en tiempo real del servicio; soporta además la
operación de servicios adicionales ofrecidos por una red telefónica
empresarial. La función de control del servicio se coloca en el SCP, de esta
forma cuando una llamada a un servicio de RI llega a él para ser tratada
(disparador), se arranca un software específico para el mismo, qué utiliza un
interface definido y usa las capacidades del SCP para prestarlo, pudiendo tratar
varios simultáneamente. El SCP se comunica con los SSP a través de la red de
señalización CCSS7, mediante el protocolo INAP (Intelligent Network
Application Protocol) de ETSI.
* SMS (Service Management System). Proporciona información completa y segura
a cada SCP, centralizando la recogida de estadísticas, medida del servicio,
alarmas, etc. en definitiva se encarga de la gestión técnica y comercial de la
RI. También, soporta el despliegue de nuevos servicios en la red. No interviene
en el tratamiento en tiempo real de las llamadas a un servicio de RI, por lo que
se conectan a los SCP a través de la red X.25 o cualquier otra que proporcione
capacidad y velocidad suficientes. Los operadores pueden procesar las
estadísticas obtenidas off line y suministrar informes mensuales a los
usuarios.
* SCE/P (Service Creation Environment/Point). El objetivo de este módulo es
facilitar la creación de servicios que luego van a ser desplegados en la red y
la personalización de los ya existentes. Es un entorno de desarrollo de alto
nivel que puede ser utilizado para la creación de nuevos servicios basándose
en un conjunto de bloques funcionales independientes del servicio, denominados
SIB (Service Independent Building Block). Un SIB es una especie de subrutina
software que consiste de unas simples instrucciones y que constituye el bloque
más pequeño dentro de un servicio.
* IP (Intelligent Peripheral). Son empleados
para algunos servicios de valor añadido, facilitando servicios especializados
de telecomunicación como es la mensajería vocal. Por ejemplo, uno de estos
terminales puede enviar mensajes pregrabados a los usuarios al recibir de éstos
comandos generados por un teléfono multifrecuencia (DTMF), o por medio de la
voz, utilidad esta última válida para realizar una marcación automática. Se
activan por el SSP ante una petición realizada por el SCP.
Esta arquitectura de red provee la plataforma para soportar una variada
gama de servicios, basados en un proceso definido, lo que hace que el proveedor
de los mismos se ocupe solamente de la aplicación, lo que junto a la
utilización de normas estándar hace que equipos de diferentes suministradores
puedan ser usados, e incluso aún mezclados. Esta plataforma hace posible
además mover los servicios contenidos en un SCP a otro, de tal forma que los
desarrollados en un determinado país pueden ser incorpora dos a otro muy
fácilmente.
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