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Tradicionalmente, las redes de voz están separadas de las de datos y, si
bien, hace ya muchos años que se habla de la integración de unas y otras, la
realidad es que se ha avanzado poco en este aspecto; la razón puede que sea que
económicamente aún no resulta del todo rentable, por lo que los
administradores de redes siguen pensando en dos redes separadas como solución a
las comunicaciones, a pesar de las desventajas técnicas y de gestión que tal
hecho les pueda suponer.
Sin embargo, actualmente, hay nuevos factores que juegan a favor de la
integración y que pueden servir de catalizador: la imagen, la telefonía
asistida por ordenador y, en general, todo lo que es multimedia, entendiendo por
tal la combinación de sonido, textos, imágenes y vídeo en la que el usuario
tiene cierto grado de interactividad y puede intervenir en el desarrollo de la
acción. En el futuro las redes se han de construir para ser capaces de soportar
tráfico multimedia, con lo que la integración verá facilitado su camino.
La integración de voz y datos en una red corporativa ofrece una serie de
ventajas para el administrador de la red, como es el disponer de una
infraestructura común de acceso y transporte y un sistema único de gestión.
Para ello se confía en una red digital y medios de conmutación capaces de
tratar cualquier tipo de información, basados en tecnologías tales como puede
ser TDM, RDSI, Frame Relay o ATM.
Cuando se habla de integración de voz y datos en la misma red se pueden dar
tres situaciones distintas:
a) Transporte de datos, junto con voz, sobre redes específicas de voz, como
son las redes telefónicas públicas, bien sean fijas o móviles como sucede en
el caso de GSM.
b) Transporte de voz, junto con datos, sobre redes específicamente
diseñadas para datos, como puede ser Internet.
c) Transporte de voz y datos sobre redes específicas para ambos tipos de
tráfico, como es la RDSI.
Cuando se trata de integrar hay que tener en cuenta las diferentes
características del tráfico de voz y de datos; por una parte, la voz necesita
de un retardo constante en la red, mientras que los datos pueden fluir a
distinto ritmo, encargándose el receptor de reordenarlos; por otra, la voz
admite cierta distorsión en la señal ya que el ser humano es capaz de entender
un mensaje aunque presente algunas alteraciones, mientras que una transmisión
de datos requiere una alta calidad ya que si no, se producen errores en la misma
que pueden ser fatales. La transmisión de imágenes presenta unas
características similares a las de la voz -ambas señales son isócronas- pero
requiere de un ancho de banda muy superior. Para que el retardo del sonido que
se produce en una red, si es suficientemente extensa, no moleste al usuario,
debe ser inferior a unos 250 milisegundos; si es mayor habrá que utilizar
canceladores de eco. La tasa de error, para datos, en cualquier situación debe
ser inferior a 10-4, siendo lo habitual una tasa de error de 10-6.
Multiplexación
En el caso a), se consigue la integración de ambos tipos de tráfico
mediante el empleo de multiplexores, asociados a modems u a otros equipos
adaptadores al medio de transmisión de que se trate: circuitos conmutados o
líneas dedicadas.
Una de las técnica básicas empleadas para la integración de uno y otro
tipo de tráfico es la multiplexación por división en el tiempo (TDM),
desarrollada hace ya mas de 30 años, pero que aún sigue vigente. Con ésta, el
ancho de banda total se divide en períodos de tiempo que se asignan
secuencialmente a cada canal; la voz previamente se ha digitalizado mediante
algoritmos tales como PCM (64 Kbit/s), ADPCM (32 Kbit/s), u otros que consiguen
una transmisión aceptable con solo 8 Kbit/s. Así, el tráfico de voz
(procedente de un teléfono o de una PABX) y datos se puede mezclar sobre una
línea de transmisión punto a punto, consiguiéndose en algunos casos ahorros
muy importantes. El ancho de banda se puede asignar dinámicamente, en función
de la actividad o inactividad de los canales para la optimización del enlace;
también, se puede reservar uno determinado para garantizar la transmisión de
la voz. Esta técnica, aunque efectiva, no consigue un rendimiento adecuado en
el caso de trafico a ráfagas o impulsivo, por lo que se han desarrollado otras,
como es la conmutación de paquetes que, si en un principio solamente era
adecuada para datos, hoy permite el tráfico de voz.
Frame Relay
En el pasado, todos los esfuerzos, dada la escasez de ancho de banda, iban
encaminados a comprimir la voz al máximo posible aún a expensas del deterioro
de su calidad; hoy, al disponer de canales de mas capacidad y redes de banda
ancha, así como a emplear técnicas que se basan en el aprovechamiento de las
cualidades que se dan al mantener una conversación, cada persona habla menos
del 50% del tiempo y tiene un sentido unidireccional, se puede conseguir
transmitir voz por redes de datos con una calidad mas que aceptable.
Un ejemplo de tal hecho se manifiesta en la oferta que están haciendo varios
operadores de redes de datos, entre ellos Telefónica y BT Telecomunicaciones,
de transmitir voz sobre redes Frame Relay, en aplicación a Grupos Cerrado de
Usuarios, aunque éste es un aspecto legislativo, siendo técnicamente posible
el hacerlo en cualquier caso. De nuevo, son las tarifas el factor decisivo para
que los administradores de redes se decidan por esta solución, ya que si
hacerlo así resultase mas caro que teniendo redes independientes, no tendría
sentido.
El transporte de voz en redes Frame Relay se manifiesta efectivo siempre que
se provea un ancho de banda mínimo (CIR) garantizado, para lo cual la voz ha de
tener prioridad sobre los otros tipos de tráfico y no ser dominante, y un
retardo máximo, por lo que la longitud de los paquetes ha de ser función de la
velocidad de transmisión.
Dado que lo habitual es el uso de CVP (Circuitos Virtuales Permanentes), este
servicio es rentable sólo si se conectan pocos puntos y el tráfico entre ellos
es alto o se procede a la conmutación de la voz con centralitas específicas.
Telefonía en Internet
Otra situación, muy actual, es la que se está dando al cursar tráfico
telefónico de larga distancia sobre Internet; en este caso, el deterioro de la
señal se ve plenamente recompensado por el ahorro de los costos de la
comunicación, ya que se paga únicamente una llamada local. Su dificultad
radica en que al no haber estándares la incompatibilidad entre distintos
sistemas es obvia.
La telefonía en Internet, es un fenómeno, aún incipiente, que está
empezando a preocupar a los operadores tradicionales, por el gran potencial de
desarrollo que presenta y por las dificultades que plantea su control y/o
regulación. Por otra parte, en Internet, al no disponer de un órgano de
gestión centralizado o un responsable único, no se puede garantizar una
determinada calidad de servicio ni un retardo determinado, lo que juega en
contra del tráfico telefónico a su través que solo es posible por medio de un
tratamiento software de la señal vocal.
Redes de banda ancha
El caso c) de redes específicamente diseñadas para soportar tráfico de
cualquier naturaleza es el que más interés tiene cuando se trata de implantar
la integración de voz y datos. En este tipo de redes no suelen manifestarse
problemas de índole técnico y su estudio de viabilidad se reduce a un
análisis económico frente a otras alternativas.
La RDSI es el ejemplo más conocido de una red digital en la que se integra
tráfico de voz con tráfico de datos (también admite vídeoconferencia),
disponiendo el usuario en su domicilio de una terminación común para ambos. En
la RDSI todo el diseño de la red se ha hecho, desde un principio, teniendo en
cuenta que iba a soportar ambos tipos de tráfico, por lo que su
implementación, siguiendo los estándares marcados, no plantea problemas,
existiendo acuerdos entre distintos operadores europeos para interconectar sus
redes (norma EuroRDSI).
Una tecnología actual como es el ATM, base de la RDSI de banda ancha, está
pensada para soportar un caudal de tráfico muy intenso, entre el que se
encuentra el de voz y el de datos, junto con el de vídeo. Por sus
características (celdas con una longitud fija de 53 octetos -permite la
conmutación por hardware-, de los cuales 48 configuran la información de
usuario y los otros 5 constituyen la cabecera que se utiliza fundamentalmente
para identificar la conexión a la que pertenece cada celda y encaminarla a
través de la red) resulta adecuado para cualquier situación, pero su overhead
y su alto costo no le hacen adecuado para velocidades inferiores a 2 Mbit/s.
Según la procedencia de la señal, se utilizan distintas capas de
adaptación (AAL1 para la voz), con lo que se consigue multiplexar tráfico
sobre el mismo medio de transmisión. Si bien, es posible el tráfico de voz
sobre ATM, su rendimiento es escaso y no resulta económicamente rentable frente
a otras soluciones, razón por lo que su implementación es aún muy baja en
WANs.
Se necesitan grandes inversiones en equipos y en los enlaces de alta
velocidad, por lo que, al igual que en el caso de Frame Relay, sólo se
justifica en caso de volúmenes muy alto de tráfico entre dependencias.
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